Tatuajes en Cicatrices
Transforma el dolor en arte

Cada cicatriz es única, y cada tatuaje también
El tatuaje sobre cicatrices busca tapar o camuflarlas con un diseño que sea estético y significativo para ti.
De esta manera, pasará a ser una obra de arte y te ayudará psicológicamente a cerrar una etapa dolorosa y sentirte identificadx con tu cuerpo en este proceso transformador y terapéutico.
¿Sobre qué tipo de cicatrices se puede tatuar?
He tatuado sobre cicatrices de todo tipo: quirúrgicas, autolesiones, quemaduras, marcas de acné, estrías, periareolares, cicatrices de cesáreas y abdominoplastias…
Cada caso es único, por eso tendremos una primera valoración de tu caso para conocer tu cicatriz y trabajar juntxs en un diseño que se adapte tanto a tus gustos como a la mejor manera para cubrir tu cicatriz.
El objetivo no es sólo buscar hacer una pieza que cubra la cicatriz, si no que también te ayude en este proceso de reconciliación contigx mismx.
El proceso
Antes de tatuar, realizamos una primera valoración en la que analizamos tu cicatriz y conversamos sobre lo que deseas lograr.
Diseñaremos juntxs un tatuaje que armonice con tu cuerpo y simbolice este paso tan importante de sanación y cambio.
Si tu cicatriz es reciente (menos de 1 año) o presenta complicaciones, necesitaré el visto bueno de tu médico, cirujano o dermatólogo para asegurar que sea seguro proceder.
Mi objetivo no es solo crear una pieza estética, sino acompañarte en tu proceso de reconciliación y empoderamiento personal.
Dicen de mi trabajo
«Tapar mis cicatrices con tatuajes simbolizó un nuevo comienzo. Pero ese comienzo no fue empezar de cero, sino que se trató de una remodelación, usando como base la creación de algo bello partiendo de algo simbólicamente oscuro. Una creación que, de no haber estado ahí esa oscuridad, nunca habría existido. Así, me sirvió como un proceso para empezar a perdonarme, a quererme y a mirar hacia adelante desde la positividad, creatividad y capacidad de evolución.»
Animo a todo el mundo que tenga una cicatriz a cubrírsela con un tatuaje; es lo mejor que he podido hacer. Me daba mucha vergüenza ir a la playa o ponerme ropa que dejara el brazo al descubierto, y cuando miraba la cicatriz solo me venían a la cabeza imágenes del accidente y de lo mal que lo pasé. Ahora, gracias al trabajo tan bonito de Celeste, no puedo dejar de mirarme el brazo y sonreír, y estoy deseando que llegue el buen tiempo para lucir el tatuaje. ¡Ah! ¡Y la cicatriz no duele nada al tatuarla!








